Entrevista en De uno en uno, Onda Madrid

Escuchar audio aquí:
De uno en uno, Onda Madrid. 101.3 y 106.0 FM Madrid
Emisión de lunes a viernes a las 13h
El miércoles 17 de septiembre de 2014 el escritor e investigador saharaui Bahia Mahmud Awah fue entrevistado por la periodista Isabel García Regadera en su programa De uno en uno, Onda Madrid.
Durante el programa Bahia habló sobre el conflicto del Sahara, la cultura como arma de lucha, el papel de los intelectuales en el exilio, el problema del desarraigo entre los jóvenes que han nacido fuera de su tierra, la literatura saharaui en español y en hasania. El escritor saharaui recordó momentos de su vida en el Sahara cuando aún era colonial española, la etapa del exilio y aspectos de su vida actual en la diáspora.
Bahia hizo un repaso a la literatura saharaui en español, recordando versos del libro del grupo Generación de la Amistad ‘Aaiun, gritando lo que se siente’ y su poemario ‘Versos refugiados’. También se refirió a los clásicos de la poesía saharaui en hasania, y a los eruditos del Sahara.
Recordó la importancia de la solidaridad intelectual con la causa saharaui, y explicó la iniciativa que se está llevando a cabo con escritores españoles para formar una plataforma internacional de escritores por el Sahara, a la manera de la que se hizo en 1981, tras un viaje a los campamentos de refugiados saharauis y territorios liberados por un grupo de escritores y periodistas.
Durante la entrevista se hizo una invitación a todos los madrileños para que el viernes 26 de septiembre acudan a la presentación en Madrid de la película ‘Legna, habla el verso saharaui’, ganadora de la XI edición del FiSahara y de la que Bahia es codirector, junto a Juan Ignacio Robles y Juan Carlos Gimeno.
Durante la emisión del programa Bahia seleccionó música de las cantantes saharauis Mariem Hassan y Shueta y del clásico Sidahmed Uld Awa.

Escritores saharauis. Generación de la Amistad en El País Semanal

POETAS CASTELLANOS del Sahara

Hablan y narran en español hermosos poemas que describen el drama de su pueblo, del color de la jaima y del desierto. El grupo de la Generación de la Amistad Saharaui mantiene viva una relación rota por la política. Por Lola Huete Machado. Fotografía de Ana Nance

 

EL País SEMANAL, domingo 24 de marzo de 2013

 

A veces los deseos / son inmensos / como los latidos / de este espectro vacío", se lee en español en el poema Cómo atraer a la lluvia, del saharaui Limam Boisha. El territorio del Sáhara Occidental (ocupado por Marruecos) y los campamentos de Tinduf, en Argelia (ese vacío adonde fueron a refugiarse los saharauis tras el abandono en el que los dejó España en 1976), están llenos de deseos. Y de palabras castellanas, usadas tanto en prosa como en verso. Allí entre las jaimas que conforman las wilayas o aldeas, entre el sol y el viento inmisericordes, se narran historias en el idioma de Cervantes. Y se guardan sus rimas cual tesoro. La poesía, dice Boisha, es como los granos de arena, “se mezcla en todo”. Pocos pueblos tan generosos, se podría decir, como para amar la lengua de aquel que un día te traicionó. De ello nos hablan, en un día frío de este invierno, seis poetas saharauis reunidos en la plaza de España de Madrid. "Existe la literatura en castellano en África, en un país árabe". Lo confirman bajo la estatua de Don Quijote y Sancho, un lugar nada casual: en 2005 se constituyó aquí el grupo Generación de la Amistad Saharaui, al que pertenecen (generaciondelaamistad.blogspot.com). Hay un libro, incluso, muy a cuento, en el que algunos han participado: Don Quijote, el azri de la badia saharaui. El azri, en hasanía, es el caballero andante.

 

Poetas andantes, con el sol en la piel, bien activos, que se han agrupado para contar su cultura y su drama. Son Liman Boisha (Atar, 1972; reside ahora en Madrid), Ali Salem Iselmu (1970, Villa Cisneros; ahora en Vitoria), Bahia Mahmud Awah (1960, Auserd; en Madrid), Zahra Hasnaui (1964, El Aaiun; en Guadalajara), Sukeina Aali-Taleb Fernández (1975, nacida en Madrid)... Otros miembros son también Luali Lahsan (reside en Alicante), Chejdan Mahmud Yazid (ahora en los campamentos), Saleh Abdalahi (en Mallorca), Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu (que reside en Uruguay)... Estos escritores que avivan las letras "donde el cielo abraza la inmensidad de los desiertos", escribe Awah, nacieron en su mayoría en el Sáhara Occidental cuando era colonia española, vivieron de niños el éxodo y el exilio, estudiaron en Cuba y regresaron a los campamentos de refugiados en Argelia tras larga ausencia sin contacto familiar. "La vuelta fue traumática" Emigraron luego a España. Y ahora van y vienen a una tierra prestada, ese lugar en cuyo cielo "Dios solo sembró estrellas y deseos..." (Boisha) desde donde añoran la propia: "Recuerda que existe una tierra sin amo y sin dueño" (Iselmu). Muchos trabajaron antaño en la radio saharaui en Rabouni, capital administrativa de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y contaban historias en emisiones en español. Periodistas y poetas, fértiles, pues, como el desierto fértil, la badia.

 

SUKEINA MISMA, la más joven, conoció a sus compañeros gracias a un viaje de la cadena SER, cuando ella, hija de española y saharaui -el primer universitario de las wilayas-, fue a Tinduf. Lo cuenta. Cuando se juntan, como ahora, se ponen al día en proyectos, noticias de familiares, novedades de aquí y de allá.., y se ríen con anécdotas. "Imagina un girasol, ¿hacia dónde mirará allí plantado en el desierto?" Pura cultura oral, dicen que son. Como en toda África, lo escrito es novedad. "Un beso, solamente un beso, separa la boca de África de los labios de Europa", se lee en Los versos de la madera, de Boisha. Un beso apenas. Y sin embargo, la distancia entre continentes es infinita. Mucho más, vista desde esa esquina del exilio que es Tinduf hacia donde remite inevitablemente siempre su literatura. "¿Existiría la hamada si no nos hubieran intentado enterrar en ella?/ / ¿Existida el Sáhara sin la envidia de la memoria del viento, sin las señales del fuego, la libertad de los pastos, la sombra de las acacias? / Sin el muro que separa nuestra carne, sin los hilos que siembran la muerte, sangre nuestra, ¿existiríamos?" (del poema Di que no me lo has contado). Todos cuentan: "Mientras se lucha, se espera" "Las nuevas generaciones son belicistas" "La cultura de ser saharaui está cada vez más arraigada" "Un drama es nuestra vida" "El tiempo corre a favor de los marroquíes siempre" "Hay que buscar solución pacífica que respete al pueblo saharaui.., pues puede desembocar en situación no esperada" Desesperanza. Abandono. Paciencia. "Somos pueblo del desierto; hay que esperar siempre, y eso crea carácter" Por esto, la literatura saharaui es social, reivindicativa; lo político siempre surge... Nos alimentamos del "catarro del exilio", de la incertidumbre y la nostalgia de la familia y el paisaje del Sáhara. "Estamos viviendo una experiencia que jamás imaginaron nuestros antepasados, nómadas consumados" Y remiten a los sucesos hace dos años en Gdaim Izik, en El Aaiún, a la visión de muertos y cuerpos heridos por la represión marroquí. Todo cabe en sus obras, en sus títulos: Pasión de los olvidados, La música del siroco (lselmu), Versos refugiados, El sueño de volver, La maestra que me enseñó en una tabla de madera (Bahía), La arena de tus huellas (Saleh Abdalahi), Voz de fuego y Nómada en el exilio (Ebnu)... Sukeina se crió en España. Sus referentes, dice, son mezcla. Pero de adolescente empezó a ir a los campamentos, supo de la leche de camella para curarlo todo, conoció a familiares y la pena le hizo surco. Dioses, hombres y ratones uno de sus cuentos. "No conozco la zona ocupada. Me niego a ir" La situación en que vive su pueblo es un pozo inagotable de inspiración. Extraen de él impotencia. El silencio de las nubes, titula su obra Zahra Hasnaui. "Nos llaman hijos de las nubes" (y con eso por título y el añadido -la última colonia- ganó un Goya la película de Javier Bardem hace nada). Mohamed Alí Alí-Salem, quien se ocupa de cultura en la delegación saharaui, participó hace años en la antología También en el desierto crecen flores. Y escribe: "Mi tierra, lugar de donde vengo, adonde voy" Unos y otras hablan de la hamada y la badia, dos desiertos bien distintos; de melfas, camellos, jaimas, canciones, batallas; de lugares como Tiris, Tifariti o Tindouf, de la baraka y los espejismos, de los versos escritos en la madera que luego se beben para fecundar la mente, de los beduinos... "Los hubo y los hay", dice Boisha. Y si, los vemos partir cuando él los cita, igual que vemos la lluvia caer cuando la nombra... Beduino en el Caribe titulará Iselmu su nueva obra.

BOISHA PRESENTA AHORA en gira su segundo libro, Ritos de jaima. Habla este hombre enjuto y amable como escribe, suavemente. ¿De qué se alimenta la literatura saharaui castellana? Lo desvela: "De la oralidad sonora que crepita a cualquier hora, del viento que esculpe la acacia, del humo azulado de las hogueras, de la sensualidad de las miradas, de los destierros individuales y el colectivo. De las heridas de la guerra, del hedor de la ocupación... Del azul sonrisa del cielo y del cálido abrigo de las estrellas. Del crepúsculo en cada vaso de té y de la tenacidad de un pueblo por su libertad" Distintas antologías han ido marcando aquí y allí este camino literario. En 2002 se publicó Añoranza; en 2003, Bubisher, poesía saharaui contemporánea. Hay otras: Um Draiga, Treinta y uno (thirty one), Aaiún, gritando lo que se siente, La fuente de Saguia... ¿Sus fuentes? "La poesía hispanoamericana y la generación del 27... Pero también la poesía saharaui en hasanía nos enriquece" Y les dota de originalidad, una manera especial de ver el Sáhara y el mundo. Un mundo donde la espera es la vida. Cuatro décadas llevan unas 165.000 personas anhelando en vano que una decisión internacional les deje celebrar referéndum, les restituya su tierra... "Tanta arena insaciable / es una estación perpetua" (Boisha, Los versos deja madera). •

 

Entrevista a Bahia Awah en Radio Ebro con motivo de la presentación de su libro “La maestra que me enseño en una tabla de madera” en Zaragoza

 

Entrevista realizada a Bahia M. Awah en Radio Ebro el 13 de enero de 2011, a propósito de la presentación en la FNAC de Zaragoza de su libro "La maestra que me enseñó en una tabla de madera"

 

 

Bahia Awah estará en la Feria del Libro de Madrid

 

CON SU NUEVA NOVELA 'LA MAESTRA QUE ME ENSEÑÓ EN UNA TABLA DE MADERA'

 

Bahia Awah estará en la Feria del Libro de Madrid

 

GUINGUINBALI      28 de mayo de 2011

 

El escritor saharaui Bahia Mahmud Awah estará este domingo 29 de mayo en la Feria del Libro de Madrid donde firmará ejemplares de su última novela, La maestra que me enseñó en una tabla de madera, en la que se recogen 60 años de historia del Sahara a través de una madre saharaui, nómada en busca de la nube en su juventud, convertida en refugiada tras el abandono de España, poetisa, madre, amiga y maestra.

 

Según la Editorial Sepha, este libro es la historia de una gran maestra y madre saharaui, que atrapará a todos los que lean este libro. Cada uno sacará de su interior el recuerdo del inagotable amor de la madre y valorará su abnegación y sacrificio. Con este homenaje a todas las madres estamos saldando lo impagable, devolverles lo que nos han dado de ternura, dedicación y entrega.

 

Este libro denota el agradecimiento de un hijo a una madre que le enseñó humildemente en una tabla de madera. Pero además tiene un gran valor antropológico por las continuas referencias que hace a la cultura saharaui, a su tradición oral, a su forma de vida, a palabras en hasania con una difícil traducción literal.

 

Bahia Mahmud Awah cita a muchos poetas mauritanos, y a ninguno marroquí, lo que pone de relieve una vez más que las fronteras africanas hechas desde Europa fueron trazadas con tiralíneas sin la menor sensibilidad histórica y cultural. Hay poetas mauritanos que hablan y transmiten su saber oralmente en hasania, como los saharauis.

 

"Tú naciste en Gleibat Ihiyak, pequeñas y hermosas colinas situadas al Sur de Auserd, estábamos nomadeando. Tu abuela Nisha aquel día fue quién hizo de comadrona. No recuerdo bien el año de los nazarenos. En ese lugar hicimos la fiesta de tu bautizo. Te ibas a llamar Babih, pero tu abuelo y yo quisimos que te llamaras Bahia en homenaje a tu tío, el gran poeta y caballero andante de la badia, Bahia uld Awah", asegura el poeta.

 

Bahia Mahmud Awah nació en 1960 en Tiris, región sur del Sahara Occidental, entonces Sahara Español. La invasión de su país por Marruecos le llevó al exilio argelino y posteriormente partió a Cuba junto con otros jóvenes saharauis donde estudio durante siete años, becado por el gobierno cubano. Allí se licenció en Telecomunicaciones. De vuelta a los campamentos de refugiados saharauis trabajó durante varios años en el departamento de emisiones en español en la Radio Nacional Saharaui. En 1998 vino a España y aquí ha realizado estudios de lingüística y traducción en los Servicios Sociales y Traducción e Interpretación Jurídico-Legal y Administrativa en la Universidad Autónoma y en la Universidad de Alcalá de Henares. Actualmente trabaja en un proyecto de investigación de la UAM, relacionado con el Sahara.

 

Es miembro fundador del grupo de poetas y escritores saharauis, Generación de la Amistad. Con ellos ha participado en varias antologías de poesía saharaui en español. La Universidad de Alcalá de Henares publicó en 2007 su poemario, "Versos refugiados" y publicará en breve su primer libro de relatos "El sueño de volver". Estudioso de la cultura de su pueblo, ha impartido conferencias en varias universidades españolas y de California.

 

 

Encuentro sobre poesía saharaui en la Feria del Libro de Madrid 2007

 

Afluencia masiva de lectores y satisfacción generalizada por las ventas

 

(...) Los pabellones de la Feria acogen mañana y tarde numerosas actividades, y en el de la Fundación Círculo de Lectores se celebró un encuentro sobre 'Poesía saharaui y lengua española', en el que participaron los poetas saharauis Bahía Awah y Ali Salem Iselmu, ambos pertenecientes a la Generación de la Amistad.

 

Estos poetas escriben en castellano 'y son la voz de su tierra', y, según dijo el español Ricardo Gómez al presentarlos, 'a la injusticia que supone el que vivan en el exilio' se une también las dificultades que tienen que superar para ver reconocida su obra.

 

Awah y Salem tienen muchas cosas en común, entre ellas que estudiaron en Cuba, por lo que en su poesía es frecuente la mezcla de voces caribeñas con otras procedentes de España.

 

Uno y otro han contribuido a difundir con su poesía la cultura del Sahara occidental, y uno y otro han enriquecido también su obra con las influencias de García Lorca, Neruda, Alberti o Mario Benedetti, entre otros muchos escritores de lengua española.

 

'La poesía saharaui quiere ser libre como el pueblo al que representa', dijo Ali Salem. 'La poesía de nuestro pueblo es un arma; forma parte de la lucha que mantenemos desde hace décadas', completó Bahía Awah.

 

Terra Actualidad – EFE

 

 

"Escribo poemas sobre mi tierra desde el Starbucks"

 

 EL PAIS   NATALIA JUNQUERA. - Madrid - 11/06/2006

 

 Nació en el desierto. En un pueblo rodeado de montañas en el Sáhara Occidental. Llegó hace siete años "y pico" a la Gran Vía de Madrid por el camino más largo, haciendo escala en La Habana. Allí, en el Caribe, conoció a su primera novia, pero el amor de su vida está en Madrid. Bahía es un poeta saharaui de 45 años que asegura estar enamorado de la Gran Vía.

 

 La culpa fue de Iñaki Gabilondo. "Vino a hacer el programa Hoy por hoy de los campamentos de refugiados de Tinduf en octubre de 1998. Le recuerdo despedirse diciendo: 'Volvemos a nuestros estudios de la Gran Vía'. A mí aquello de la Gran Vía me quedó grabado en la cabeza y cuando meses más tarde vi esa enorme arteria llena de gente, de razas, de colores... me enamoré. Nunca había visto una calle tan grande, tan llena de vida. Madrid es una ciudad con mucha poesía".

 

 El flechazo le obligó a instalarse lo más cerca posible, en la calle de la Ballesta. Gabilondo le había invitado a hacer un curso de formación en la cadena SER después de verle trabajar en una radio saharaui. "Así que salía de casa y ya estaba en la radio. Fue una época estupenda. Mi primer trabajo y mi primer espacio en Madrid".

 

Bahía Mahmud es ingeniero de Telecomunicaciones. Se licenció en La Habana en 1985 gracias a una de las becas que el Gobierno cubano ofrecía a los chicos saharauis que tutelaba el Frente Polisario. Bahía huyó de su pueblo, Auser, en el Sáhara Occidental, a los 15 años, tras la invasión marroquí. "Fue en el año 75 y desde entonces no he vuelto. Mi familia prefirió que me marchara y el Frente Polisario cuidó de mí a partir de ese momento. Cuando volví a encontrarme con mi familia, 10 años después, en el campamento de refugiados, tenía una hermana nueva y mi madre no se creía que, además de haber sobrevivido, me hubiera licenciado en Telecomunicaciones". Nunca llegó a ejercer. En Madrid lleva media docena de trabajos y otros tantos hogares distintos, "para ahorrar en el transporte".

 

Clases de acento árabe

 

El primer encargo remunerado que le hicieron a este poeta saharaui en la capital fue entrenar a un catalán para que cogiera acento árabe. Le llamó una productora de televisión que grababa una serie de ficción llamada La cuadrilla espacial, en la que un grupo de personas se desplazaban en platillo volante de planeta en planeta para difundir la cultura taurina española. "El catalán era uno de los personajes, y tenía que parecer un marroquí de Melilla que habla mal castellano", cuenta Bahía como si fuera lo más normal del mundo. "Fue muy complicado porque tenía un acento catalán muy fuerte. Pero fue divertido y me pagaron 150.000 pesetas. Yo no sabía qué hacer con tanto dinero".

 

Durante los dos meses que duró el entrenamiento, Bahía vivió en Soto de Viñuelas, una urbanización de Tres Cantos que le quedaba cerca de los rodajes. Luego se mudó a Fuenlabrada, durante los tres meses en los que trabajó en una inmobiliaria, y después a Alcorcón porque empezó de conserje en una empresa de seguridad. Entre mudanza y mudanza, encontró una madre adoptiva, Christa, que le decía: "Bahía, te veo cansado. Estás más flaco, ¿comes bien?". "Es una alemana encantadora. Era la madre de una chica que trabajaba en una ONG y que había conocido en los campamentos de refugiados de Tinduf. Me invitó un día a comer a su casa y desde ese momento fue mi madre en Europa; la quiero muchísimo".

 

Entre los cambios de casa y las visitas a mamá Christa, Bahía apenas tenía tiempo para la poesía. "Cuando llevaba dos años trabajando en un laboratorio químico, en 2003, me paré a pensar. Estaba cansado de hacer los trabajos que se busca un inmigrante, así que cuando me vi suficientemente integrado me compré un coche, cogí un año de paro y pasé por tres universidades: la Carlos III, la Autónoma y la de Alcalá de Henares. Hice un seminario de periodismo digital, un curso de traducción administrativa y legal y otro de lingüística. Trabajé mucho traduciendo textos del árabe al español y volví a escribir poesía".

 

Bahía cree que la mejor hora para la poesía es la primera de la mañana, así que al final se ha decidido por un trabajo de teleoperador a media jornada por las tardes. Se levanta temprano, recorre su musa, la Gran Vía, de arriba abajo, y entra en una cafetería. "Escribo allí poemas sobre mi tierra. Tengo uno que se titula Starbucks. En él evoco las interminables montañas que rodeaban mi pueblo en el Sáhara". Con esos ejercicios de poesía y de nostalgia, Bahía y otros compatriotas, la generación de la amistad saharaui, llevan a cabo su "intifada poética". Su fundador explica en qué consiste: "Reivindicar con la palabra nuestra causa y nuestra presencia en España como pueblo exiliado".

 

 

 

La literatura, motor de la memoria histórica del Sáhara

 

DIARIO DEL ALTO ARAGON R.G.  15/08/2010

 

 JACA.- El escritor y poeta saharaui Bahia Awah participó ayer en la lectura de poemas elaborados por autores de la región africana, dentro de un proyecto que pretende emplear la literatura como el motor de su memoria histórica. "El propósito es que las futuras generaciones conozcan su historia desde la fuente original y contribuir a fortalecer las estructuras del pueblo saharaui", señaló.

 

 Una serie de historias contadas en primera persona por sus protagonistas y acompañadas por unas imágenes evocadoras de la vida cotidiana del desierto se constituyeron y quedaron registradas en un documento audiovisual, donde toman parte "los poetas y poetisas saharauis más ancianos".

 

 Los beneficios obtenidos a través de la venta de libros de origen saharaui se destinarán al proyecto impulsado por la asociación "Antropólogos en Acción".También los beneficios extraídos del XIV Mercado Solidario que organizará este próximo martes la escuela de verano jaquesa, tendrán idéntico fin.

 

 

 

La maestra que me enseñó en una tabla de madera. Un libro del poeta saharaui Bahia Mahmud Awah

 

15-06-2011

 

60 años de historia del Sáhara a través de una madre saharaui, nómada en busca de la nube en su juventud, convertida en refugiada tras el abandono de España, poetisa, madre, amiga y maestra. Es la historia que relata el poeta saharaui, miembro del grupo de poetas saharauis 'Generación de la amistad'.

 

Historia de una gran maestra y madre saharaui, que atrapará a todos los que lean este libro publicado por la editorial Sepha. Cada uno sacará de su interior el recuerdo del inagotable amor de la madre y valorará su abnegación y sacrificio. Con este homenaje a todas las madres estamos saldando lo impagable, devolverles lo que nos han dado de ternura, dedicación y entrega.

 

Este libro es entrañable por denotar el agradecimiento de un hijo a una madre que le enseñó humildemente en una tabla de madera. Pero además tiene un gran valor antropológico por las continuas referencias que hace a la cultura saharaui, a su tradición oral, a su forma de vida, a palabras en hasania con una difícil traducción literal.

 

El autor cita a muchos poetas mauritanos, y a ninguno marroquí, lo que pone de relieve una vez más que las fronteras africanas hechas desde Europa fueron trazadas con tiralíneas sin la menor sensibilidad histórica y cultural. Hay poetas mauritanos que hablan y transmiten su saber oralmente en hasania, como los saharauis.

 

Bahia Mahmud Awah nació en 1960 en Tiris, región sur del Sahara Occidental, entonces Sahara Español. La invasión de su país por Marruecos le llevó al exilio argelino y posteriormente partió a Cuba junto con otros jóvenes saharauis donde estudio durante siete años, becado por el gobierno cubano. Allí se licenció en Telecomunicaciones. De vuelta a los campamentos de refugiados saharauis trabajó durante varios años en el departamento de emisiones en español en la Radio Nacional Saharaui. En 1998 vino a España y aquí ha realizado estudios de lingüística y traducción en los Servicios Sociales y Traducción e Interpretación Jurídico-Legal y Administrativa en la Universidad Autónoma y en la Universidad de Alcalá de Henares. Actualmente trabaja en un proyecto de investigación de la UAM, relacionado con el Sahara.

 

Es miembro fundador del grupo de poetas y escritores saharauis, Generación de la Amistad. Con ellos ha participado en varias antologías de poesía saharaui en español. La Universidad de Alcalá de Henares publicó en 2007 su poemario, "Versos refugiados" y publicará en breve su primer libro de relatos "El sueño de volver". Estudioso de la cultura de su pueblo, ha impartido conferencias en varias universidades españolas y de California.

 

 

 

SE PRESENTA UN CD DE APOYO AL PUEBLO SAHARAUI

 

Música y poesía para hablar de un largo exilio

 

Las ocho canciones han sido grabadas en los campamentos de refugiados de Tinduf

Los beneficios irán destinados a la creación de una escuela de música en la zona

 

EL MUNDO  M. J. Llerena  20/12/2006

 

MADRID.- Los días de 30 años dan para mucho dolor. Sobre todo si transcurren en mitad del desierto, lejos de la tierra de uno, sin un techo sólido y a la espera de una justicia que se resiste. Para dejar salir ese dolor y hacer un hueco a la esperanza se ha editado 'Treinta años de exilio saharaui' un CD que recoge ocho canciones tradicionales y seis poemas en español. Porque como dice la poetisa Zahra Hasnui, una de sus participantes, "nadie puede domar / las voces que rozan el alma".

 

En el barrio madrileño de Lavapiés, lugar de mezcla y de entendimiento entre diferentes, se ha presentado esta iniciativa, que se plantea, según sus impulsores, como una cuenta atrás del exilio saharaui, "porque hay que ir pensando en el final de esta larga espera", explicó Elena Montaña, presidenta de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Alcalá de Henares y responsable del proyecto. "Este es el primero de, esperamos, pocos discos". Las ocho canciones que incluye el CD han sido grabadas en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), con los rudimentarios medios de que allí se dispone. "Pocos medios, pero mucha dedicación", explica Montaña.

 

Del contencioso saharaui, un pueblo que lleva dividido desde 1975, se escucha casi siempre el discurso político, esta vez, toman la palabra el discurso poético y el musical en un trabajo realizado con la fuerza que nace de la verdad. "Aquí está nuestro dolor", dice uno de los participantes señalando el CD.

 

Se decidió incluir también un corte con ocho poemas porque dicen que aprendieron de Ana Rossetti que "la poesía recitada llega al corazón", según explica Bahía Awuah, uno de los poetas que participan en el trabajo y que forma parte de la denominada Generación de la Amistad saharaui, un grupo de escritores y poetas que ya ha publicado varias antologías, la última ‘Aaiún, gritando lo que se siente’, editada el pasado verano por la Universidad Autónoma de Madrid.

 

Bahía explica por qué el grupo adoptó ese nombre. "Hemos leído desde pequeños a los poetas de la generación del 27. También ellos combatieron con sus palabras y sufrieron el exilio. Se denominaban generación de la amistad. Nuestro nombre es un pequeño homenaje a ellos".

 

El CD cuesta 12 euros y los beneficios que se obtengan de su venta irán destinados a la creación de una escuela de música en los campamentos de refugiados. Los interesados en adquirir el disco pueden solicitarlo por e-mail a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Alcalá de Henares ( saharalcala@hotmail.com).

 

Alrededor de 165.000 saharauis viven desde hace 30 años exiliados en el desierto argelino esperando que Naciones Unidas resuelva el contencioso de descolonización del Sáhara Occidental, una antigua colonia española que fue invadida por Marruecos con la Marcha Verde en 1975. Desde entonces, sigue pendiente la celebración de un referéndum de autodeterminación.

 

 

 

RTVE. Reportaje El hombre del desierto. Con todos los acentos. 20 de abril de 2008

 

Bahia M. Awah es un escritor saharaui exiliado que busca a través de la literatura mantener el vínculo con su tierra. A través del grupo "Generación de la Amistad" intenta rescatar del olvido la tradición oral de su pueblo y escribirla en castellano. Se trata también del periplo vital de un hombre del desierto y su inicial choque con el mundo occidental.